Boecio’s Consolatio Philosophiae is a late antique philosophical dialogue written in a mixed form of prose and verse (prosimetrum), structured as a conversation between the imprisoned Boethius and Philosophy personified. It combines Stoic and Neoplatonic thoughtwith a moral reflection on fortune, suffering, and the instability of worldly goods, using poetry, myth, and logical argument to guide the reader from emotional distress toward rational clarity and spiritual consolation.
The passage presents emotions as forces that cloud judgment and obstruct access to truth, depicting the soul as imprisoned by fear, hope, sorrow, and excessive joy.
Libro Primero, Metro Séptimo, p. 56: “Tú, igualmente, si quieres percibir la
verdad en todo su fulgor y avanzar por el camino recto, deja a un lado las bulliciosas alegrías, aleja de tu corazón el temor, desecha la esperanza, ahuyenta todo dolor. Bajo el dominio de esas pasiones, pesada niebla se cierne sobre el espíritu, que se siente como atado con fuertes cadenas”.
Music appears as a therapeutic and philosophical tool, accompanying reasoned discourse and helping to alleviate emotional suffering through song.
Libro Segundo, Prosa Primera, p. 58: 8.– ”Venga, pues, enhorabuena la retórica persuasiva, que entonces marcha en derechura cuando sigue mis principios; y con ella, la música, joven esclava, criada en mi hogar, para acompañarla con sus canciones, ora graves, ora ligeras.
9.– ”¿Cuál es, ¡oh mortal!, la causa de tu tristeza y de tu llanto? Al parecer, has visto una cosa nueva e inusitada. Crees que la fortuna ha cambiado para contigo... y te
equivocas.
10.– ”Ha tenido siempre las mismas costumbres, idéntico carácter. Di más bien que contigo ha mostrado la constancia que le es propia en su inconstancia; es la misma que te acariciaba, al seducirte con el cebo de una prosperidad engañosa.
The story of Orpheus exemplifies the extraordinary emotional and transformative power of music, whose song affects not only human beings but also animals, nature, and the underworld itself.
Libro Tercero, Metro Duodécimo, pp. 153-154
“¡Feliz aquel que ha podido vislumbrar la fuente pura del bien! ¡Feliz el que sacudió las pesadas cadenas de la tierra!
”En otro tiempo, Orfeo, el cantor de Tracia, lloró la muerte de su esposa; y cuando con su canto desolado obligó a los montes a que acudieran en su socorro, e hizo que los ríos de rápida corriente detuvieran su curso; que el ciervo, sin estremecerse viviera pacífico junto al león sanguinario, que la liebre no temiera ante el perro, ya amansado por el armonioso canto... sintiendo su corazón abrasado por llama devoradora, sin que los cantos que habían apaciguado al mundo pudieran aquietar a su autor, lamentando la crueldad de los dioses del cielo quiso acercarse a las moradasinfernales.
Orpheus’ music is portrayed as an expression of grief and love, transforming intense personal emotion into a powerful auditory experience capable of moving divine and infernal beings alike.
”Allí moduló su canto al son acariciador de su lira; cuanto aprendiera en las divinas fuentes de la diosa su madre, cuanto le inspirara un dolor sin medida y un amor que redoblaba su dolor, lo expresó en conmovedoras elegías que estremecieron al Ténaro; por fin, con dulces plegarias imploró el perdón del Rey de las sombras.
”Conmovido por aquella jamás oída melodía, queda estupefacto e inmóvil el carcelero
de tres cabezas; lágrimas de ternura y compasión fluyen a torrentes de los ojos de las diosas vengadoras, que hostigan con el terror a las almas culpables; la cabeza de Ixión ya no es arrastrada por la rueda veloz; Tántalo, de penosa y larga sed atormentado, desdeña las aguas de los ríos; y arrebatado por aquella música divina, ya no devora el buitre el hígado de Tityo.
”«Estamos vencidos», exclama, por fin, apiadado, el Rey del imperio de las sombras; «devolvemos su esposa a este hombre que la ha rescatado con su canto, pero le imponemos una condición, a saber, que al abandonar el Tártaro no vuelva atrás su vista».
”Mas, ¿quién puede poner leyes a los amantes? El amor es su ley suprema.
”¡Ay! En las mismas fronteras de la noche, Orfeo miró a su Eurídice: la vio, la perdió, le
dio la muerte.
”Esta fábula parece forjada para vosotros los que tratáis de elevar vuestro espíritu hacia la luz de los cielos; porque el que se deja vencer y vuelve sus ojos a los antros del Tártaro, pierde los bienes superiores precisamente por el hecho de mirar a los infiernos”.
This passage explains how sensory perception (especially sound and light) acts as the initial trigger for intellectual activity, showing that the mind requires corporeal impressions (such as hearing and vision) to activate innate ideas and begin the process of reasoning and abstraction.
Libro Quinto, Metro Cuarto, p. 219: “Y, sin embargo, para el impulso inicial, para poner en movimiento las fuerzas del espíritu es necesaria una impresión corpórea: la luz debe herir los ojos, el sonido ha de llegar hasta el oído; después se despliegan las energías de la mente, refréscanse las ideas innatas, se las compara con impresiones análogas, aplicándolas a signos exteriores y relacionando con las imágenes sensibles las formas simples que en su interior posee el alma”
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