Skip to main content
Date
ca. S.XIII
Partial or complete transcription / Summary

Título de la obra en latín

Medulla s. Thomae aquitatis per omnes anni liturgici. Dies distrbuita, Seu meditationes ex operibus s. Thomae depromptae

Recopilación, ordenación y prólogo de Fr. Z. Mézard o. P.

Traducción del latín por Luis M. de Cádiz

 

 

This devotional compilation of Thomistic texts is structured according to the liturgical year and transforms theological arguments into affective meditations on Christ’s Passion and Resurrection. It combines doctrinal explanation with devotional reflection, emphasizing bodily imagery, sensory encounter, and emotional responses such as faith, love, fear, and compunction as part of the spiritual experience of salvation.

 

 

The passage highlights the bodily reality of Christ’s resurrected wounds as visible and tactile signs that confirm faith, transforming physical scars into symbols of glory, victory, and divine truth.

Martes de la octava de Pascua. Las llagas de Cristo resucitado

Mete aquí tu dedo, y mira mis manos, y da acá tu mano, y métela en

mi costado; y no se incrédulo, sino fiel (Jn, 20, 27)

Fue conveniente que el alma de Cristo en resurrección tornase el

cuerpo con las cicatrices de las llagas.

1º) Para gloria del mismo Cristo. Porque dice San Beda que "conservó

las llagas, no por la impotencia de curarlas, sino para llevar siempre consigo

el trofeo de su victoria. Por eso dice también San Agustín que “tal vez en

aquel reino veremos en los cuerpos de los mártires las cicatrices de las

heridas que sufrieron por el nombre de Cristo, porque no serán en ellos

deformidad, sino dignidad; y la belleza de su virtud brillará por ellas en

cierto modo en su cuerpo”

 

It emphasises the emotional and cognitive function of the wounds, which serve to strengthen belief, making faith dependent on sensory confirmation through sight and touch.

2º) Para confirmar los corazones de sus discípulos en la fe de su resurrección.

3º) Para que al rogar al Padre por nosotros, manifieste siempre qué género de muerte padeció por el hombre.

 

The wounds are also presented as a future eschatological sign, used in divine judgment, where Christ’s suffering becomes a visual testimony of human responsibility and divine justice.

4º) Para hacer ver a los que ha rescatado por su muerte, poniéndoles a su vista las señales de su suplicio, qué misericordia vino en su socorro.

Finalmente para hacer ver en el juicio (final) cuán justamente serán condenados allí mismo (los réprobos). Por esta razón, como dice San Agustín: "Sabía Cristo por qué conservaba las cicatrices en su cuerpo; porque así como las mostró a Tomás, que no creía si no las tocaba y las veía, así también había de mostrarlas a los enemigos, para que convenciéndolos de la verdad les pudiera decir: He aquí al hombre a quien crucificasteis; mirad las llagas que le inferisteis; reconoced el costado que atravesasteis, pues por vosotros y para vosotros fue abierto, y sin embargo no quisisteis entrar”.

 

Here, Tomás de Aquino frames the resurrected body as eternally marked by signs of suffering that are transformed into glory, reinforcing the paradox of pain as beauty and victory in the divine order.

Así, pues, aquellas cicatrices no son debidas a la corrupción o defecto, sino al mayor cúmulo de gloria, en cuanto son ciertas señales de su virtud, y en aquellos lugares de las llagas aparecerá cierto esplendor especial. Y siempre permanecerán en el cuerpo de Cristo, porque, como dice San Agustín: “Creo que el cuerpo del Señor está en el cielo como estaba cuando subió a él”.

 

The second fragment connects bodily purification with intense emotional devotion, where love and fear toward Christ produce a physically expressed affective response (tears and burning cheeks).

Lunes Santo. Necesidad de la perfecta purificación

II. Simón Pedro le dice: Señor, no solamente mis pies, mas las manos

también y la cabeza (Jn 13, 9) Aterrado Pedro se ofrece todo él a ser lavado,

turbado por el amor y el temor. Pues, como se lee en el Itinerario de

Clemente, de tal modo estaba unido a la presencia corporal de Cristo, a la

que fervorosísimamente había amado, que cuando se acordaba, después de la

Ascensión de Cristo, de su presencia dulcísima y trato santísimo, se deshacía

todo él en lágrimas hasta el punto que sus mejillas parecían abrasadas

 

Emotions
Discourses
Sounds