Santa María de Jerusalem
p. 263, libro segundo, capítulo X, sobre la fundación del monasterio de Santa María de Jerusalem.
El convento estaba extramuros de la ciudad, cerca de las Atarazanas, con el título de San Pedro Martir para religiosas de Santo Domingo. Allí vivieron desde 1370 hasta 1423. Después las dominicas pasaron al monasterio de Montesión en la plaza de Santa Ana, “donde oy viven” (p. 264). En el lugar que dejaron se edificaron unas casillas para seglares que acabaron “siendo habitacion de Mugeres derramadas”.
Rafaela Pagès, natural de Sarriá, visitó en Jerusalem el santo sepulcro. Consiguió una bula del papa Nicolao V, en 1453, para fundar una casa de la tercera orden de San Francisco. Pidió el lugar que habían dejado las religiosas de Montesión y que en ese momento ocupaban mujeres mundanas.
Señala 1453 como año de fundación del monasterio (p. 267)
p. 268: capítulo XI, donde se explica el paso a la orden de Santa Clara.
Se trajeron tres monjas del Monasterio de la trinidad de Valencia: Aldonza de Corella como abadesa, Eleonor Vildig por Vicaria y Elisabet Alpicart y Gerónima de Peñarroja. Llegaron a Barcelona en 1494. La ceremonia de bienvenida incluyó una procesión en que las monjas cantaron el Te Deum (p. 269). De este monasterio salieron monjas para fundar otros: Pedralbes, Santa Clara en Caller (Cerdeña), Santa Clara en Lérida.
Pasaron a ser de la orden clarisa en 1494.
La reina Juana de Aragón desempeñó un papel muy importante en la fundación del monasterio y su hijo Fernando el Católico lo continuó. Carlos V continuó favoreciendo el monasterio.
p. 271: en 1532 se erige la cofradía del Santo Ángel Custodio en la iglesia del monasterio.
p. 273, capítulos XII y XIII, contiene memorias de algunas religiosas del monasterio.
- Juana Moliner, nacida en Lérida, fallecida en 1547. Fue “admitida para Monja del Choro”.
- Isabel Dusay, p. 274, nacida en Barcelona, murió en 1548, fue Maestra de Novicias, fue abadesa durante 14 años. En 1546, siendo ella abadesa, había 62 monjas más.
- Esperanza Cañellas, nacida en Barcelona, fallecida en 1581.
- Margarita Brù, fallecida en 1580
- Mariana Burguès, nacida en Barcelona de padres nobles, fallecida en 1585
- Aldonza de Vera, natural del Reino de Aragón de padres nobles, estuvo en Pedralbes y después paso a Jerusalem, falleció en 1576.
- María Ángela Codina, nació en Barcelona en 1560, falleció en 1585.
- Mathea Castellvi, nacida en Villafranca del Penedès de Padres nobles. Era abadesa del monasterio de Santa Clara de Villafranca y cuando se extinguió pasó con otras dos monjas a Jerusalem. p. 282: “Entre ,uchas devociones, fuè muy singular, la que tuvo al Principe de la Milicia Celestial, el Archangel San Miguèl, celebrando con mucha alegria de su corazon ambas festividades,c on que todos los años celebra la Iglesia al Santo Archangel; y aquellas dos noches en contemplacion de su gloria, las assava recreandose en el Choro con grande jubilo de su Alma.
>> En una de las dos Festividades, que fuè la de Mayo, hallandose en el Choro la bendita sirva Sor Mathea en oración, à las onze horas oyò Angelicos cantos, y una Celestial armonìa, y juntamente viò un grandissimo resplandòr, y claridad sobrenatural en el Choro […]”. Murió a los 75 años el 19 de abril de 1600 mientras cantaban el Himno de los Ángeles.
- Juana Vernigal, fallecida en 1586.
- MIguela Despuny, fue abadesa, murio en febrero de 1608.
- Sor Babau, fama de santidad, murió en 1608.
- Esperanza Gay
- Madalena Rovira, nació en Barcelona en 1531 de padres nobles (Bartholomé Rovira y Margarita Roger), ingresó cuando tenía 11 años, fue elegida Maestra de Novicias, falleció el 28 de diciembre de 1619.
- Juana Figuerola, ejercició como enfermera durante 30 años. “Era muy devota de los Santos Angeles, a los que con frequencia llamava en su ayuda; de quienes se dize, haver recreado con suave musica alguna vez a esta devota suya […]”.
Elisabets
Libro tercero, capítulo XI, p. 351, sobre la Fundación de monasterio de Elisabets.
Fundado en 1564, cuando sus moradoras pasaron de ser Beatas a ser Religiosas. Precedentes: en 1554 vivían en una casa de Barcelona unas mujeres devotas con hábito descubierto de la Tercera Orden de San Francisco y con el título de Beatas. A ellas se unió Juana Fornès, que sustituyó a la superiora que había antes. Un noble ciudadano de Barcelona les compró una casa en la calle llamada den Borra. Las que pasaron a vivir allí junto a Juana eran: Juana Bravo, Violant Jordana, Ana Geloch, Catalina Algafio, Catalina Roca, Juana Seraphina, Elena González, Isabel de Mella y Clara Monells. Cuando pasaron a ser de Beatas a Religiosas, continuó su labor las Hermanas de la Tercera Orden de Penitencia, que se trasladoron con el tiempo al Convento de San Francisco y continuaron la labor piadosa en la visita del Santo Hospital General. p. 352: “Es la práctica, que todos los Jueves del ao por la tarde, se juntan en aquel Hospital las Damas, y Señoras de la primera Nobleza de Barcelona, Hermanas todas de la Tercera orden; y haviendo hecho sus exercicios espirituales con asistencia del Rdo. P. Comissario en el Oratorio, que alli tiene la Ven. Tercera Orden, se levantan dichas Señoras, y con un decente aparato van siguiendo por las Quadras las Camas de los Enfermos; y olvidando los melindres de Señoras, con grande charidad lavan las manos à los Enfermos, les cotan las uñas, si es necessario, exortandolos a la paciencia, y consolandolos en sus trabajos. En el dia del Miercoles Santo hazen el Lavatorio de los piès generalmente à los Enfermos […]”.
En marzo de 1564, “salieron las Hermanas con la Madre Fornès de la Casa, y en ordenada Procession se encaminaron à su Iglesia, donde assitia el Rey [Felipe II], con toda la Grandeza de su Corte, y muchos Prelados Eclesiasticos. Se cantò la Missa, y esta concluida; en manos del dicho Ministro General hizieron los Votos essenciales de Religion, con el de Clausura todas las Señoras arriba referidas […]”. pp. 352-3. Fornès fue nombrada abadesa pero murió a los 11 días. La sucedió Juana Bravo, vicaria, durante dos años. Después se notó que no había religiosas con las condiciones necesarias para ocupar el puesto de abadesa y se trajo del monasterio de Santa Clara de Perpiñán a Angela Guimerà como abadesa, Dionisa Pol como maestra de novicias y Luisa de Terreros como tornera. Estuvieron un trienio y luego se volvieron a su monasterio.
p. 354, capítulo XII y siguientes, vidas de algunas religiosas de Santa Isabel
- Juana Fornès
- Juana Braavo, primera vicaria, luego nombrada abadesa. “no permitia, se asentassen las Religiosas en los Locutorios, à hablar con nadie, observando en esto tanto rigor, que aùn con los propios Padres havia de ser muy pocas vezes, y estas en pie, y con el Velo tirado al rostro”. Murió en torno a 1572.
- Elena González, natural de Perpiñán. Murió en torno a 1596.
- Ana Mitjans, natural de Vich, se casó con un rico mercader que murió. Falleció en 1594.
- Margarita Garrera, nació en Areñs en Aragón, hija de Juan Garrera y Juana Puigserver. Ocupó el cargo de maestra de novicias. Murió el 5 de diciembre de 1597.
- Madalena Samsón, hija de Juana Seraphina. Murió el 30 de enero de 1604.
- Verónica Rossell. Natural de Barcelona, casaa con un hombre rico del que se divorció.
- Clara Monells, natural de vic, fue una de las fundadoras, fue elegida tres veces abadesa. Murió el 5 de septiembre de 1612.
- Isabel Ribelles y Aguilò, natural de Barcelona, hija de Miguel Aguilò, escribano de cámara, y Eleonora. Fue casada con un mercader, Francisco Ribelles, natural de Tarragona. Murió el 14 de marzo de 1614.
- Petronilla Palau, nació en Barcelona, de padres muy ricos. Su padre la iba a ingresa en el monasterio de las jerónimas, pero ela pidió hacerlo en Santa Isabel porque quería vivir en pobreza y humildad.
- El capítulo XIV se dedica a la vida de Juana Seraphina. Nació de los Reyes de Tunez y la educaron en el islam. Mathias Moncayo, caballero del reino de Aragón, la tomó como esclava siendo niña en 1535 cuando saquearon la ciudad. Su mujer estaba celosa de la esclava y la cedió a Ana de Cardona, condesa de Aytona, mujer de Juan de Moncada.
Referencias musicales en capítulos sobre otros conventos
Sobre Eugenia de Salcedo y Salazar, religiosa de del Convento de Jesús de Tortosa.
p. 240: Tenia especial consuelo esta Sierva del Señor en oír cantar las Divinas alabanzas; y puesta en el retiro de su Casa, su recreación era cantar algunas letras à Christo su Espofo , y à la Santissima Virgen. Muchas vezes mandava à una Niña de las que enseñava, llamada Candia Borràs, por su voz clara, y suave, que las cantasse; y un día de orden luyo, cantò una letra muy devota: con voz muy sonora empezó la primera Quartilla:
Cordero, y Pan de los Cielos,
Yo te vi recién nacido,
Exemplo de lo que pueden
Las grandezas de ti mismo.
Oyéndola con grande gozo la Venerable Eugenia, continuò diziendo:
Por lo que fuiste primero,
Estàs tan desconocido,
Qué de un Sayal disfrazado
Entre unas pajas te miro.
Dicho esto, se quedó arrobada la Santa Matrona, y estando en el extasi, con mayor dulzura, y suavidad, que antes, continuó su canto.
Nació de la Aurora el Sol,
Y de sus rayos vestido
Fuè Ciudadano en la Tierra,
De las Estrellas vezino.
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